Como en ocasiones anteriores, pasamos a reproducir algún artículo publicado en nuestra Revista Cabildo. Merece la pena recordar este firmado por Vicente Ariza:
Todo comenzó el Domingo de Ramos siete de abril de 1.816, Cavildo: 7, según consta en el “Libro de Cavildos de la Cofradía de la Vera Cruz restablecida en 1.813”.
Y ha culminado el Jueves Santo 13 de abril de 2.006, por Decreto del Obispado de Córdoba; terminando con 190 años de espera, que comenzaron unas personas y que otras felizmente finalizaron, pudiendo ver cumplida esa gran ilusión en común que les unía en el tiempo.
En el antiguo “Libro de Cavildos de la Cofradía de la Vera Cruz restablecida en 1.813”, constan 108 actas comprendidas entre los años 1.813 y 1.931. De dicho libro manuscrito se realizó una transcripción mecanográfica por parte de D. Juan Torrico Lomeña, que la finalizó en Madrid el día 24 de junio de 1.980 y que gracias a dicha transcripción hoy se conocen a fondo importantes facetas de las singulares tradiciones de nuestra Semana Santa y su peculiar organización.
Afortunadamente por ello tenemos conocimiento de un acta de Cabildo que empieza así “Cavildo: 7, En la Villa de Baena Domingo de Ramos siete de Abril de este año de mil ochocientos diez y seis, la benerable Cofradía de la Santa Vera Cruz, estando en este Hospital de Jesús Nazareno y Santa Marina, donde está sita en su Sala Capitular”…, se trataron varias cosas, siendo una de ellas, “Tambien se previene que haviendose dispuesto sacar en la procesión la Imagen de Ntro. Padre Jesús Nazareno que es propia de este Hospital se sientan por cuadrilleros para llebar dicha Imagen a Aurelio Burruelo y Lorenzo de Priego los que quedan en buscar los demas hermanos.”
Quien lo diría, hace casi dos siglos ya querían unas personas sacar en procesión a Jesús Nazareno de Santa Marina, una sorpresa que ya sabíamos algunos, y con esa ilusión se empezó a trabajar en el año 1.997, realizándole a la Imagen un tratamiento de conservación de la talla, presentando la Hermandad de la Vera Cruz un escrito, para tener su custodia y la autorización oportuna para la salida en procesión en un futuro de la Imagen, al Cabildo General Ordinario del dos de mayo de 1.998, Domingo de Buen Pastor, donde se sometió a votación, quedando aprobada dicha petición. Devolviéndole seguidamente el culto que la imagen se merecía en el camarín de la Iglesia de Santa Marina.
Estando al cuidado y custodia de la imagen todos estos años, hasta que se decidió realizar una restauración a la talla en el año 2.005 para poder procesionar con ella, comenzando a tramitar toda la documentación necesaria para ello, dándose la autorización provisional para salir en procesión y el cambio de nombre a la advocación de Cristo de la Vera Cruz.
Entonces unas anónimas personas con sus quejas rompieron la serenidad con la que se llevaban todos los tramites, implantando el desasosiego en un pueblo y una Semana Santa que iban a ser engrandecidos con la salida de una nueva imagen la cual se encontraba olvidada; anulando y aplazando el acto de bendición y salida en procesión que había sido autorizado, alegando la no licitud del acto de bendición y remitiendo los trámites para su estudio al Delegado Diocesano de
Hermandades y Cofradías.
Después de la presentación de toda una documentación y sorteando muchas zancadillas, el 23 de marzo de 2.006 el Obispado de Córdoba mediante escrito, del Vicario General, concede la autorización para procesionar a la imagen del Santísimo Cristo Nazareno de la Vera Cruz, saliendo en procesión el Jueves Santo día 13 de abril de 2.006, realizando la Bendición del mismo el Jueves de Pasión 6 de abril coincidiendo con la celebración del Miserere de la Cofradía.
Viendo recompensados esos momentos de sufrimiento, esfuerzo, tristeza, inquietud y desazón pasados, pero que gracias al apoyo, ayuda, fuerza, firmeza, razón y vitalidad, de las personas que han apoyado esta gran causa, no se vio mermada la seriedad y formalidad con la que se comenzó, se trató y se llevó siempre por parte de todas las personas implicadas en esa ilusión, que era el de sacar en procesión el Jueves Santo la imagen de Ntro. Padre Jesús Nazareno de Santa Marina hoy como advocación en Stmo. Cristo Nazareno de la Vera Cruz.
Una imagen que se encontraba olvidada, separada y humillada en un templo que en su día, no hace tantos años, presidió su altar mayor y que se vio relegada a una habitación oscura y llena de trastos viejos e inservibles, como creían que estaba la imagen, pero todo cambió un día, dichoso día para algunos, en el que se descubrió esa bella cara cubierta de polvo y suciedad que el paso del tiempo deja en lo olvidado, era un Jesús Nazareno sin su más preciado y pesado signo, la Cruz, si la Cruz ese madero con la que un día fue humillado llevándola sobre su hombro y donde murió por todos nosotros, esa Cruz fue también el motivo de estar encerrado y olvidado en una habitación, su Cruz había sido destruida por tener un ataque de xilófagos o polilla y de no ser apartado a tiempo de su camarín seguramente las consecuencias hubieran sido su propia destrucción y el deterioro importante de las imágenes que se encontraban junto a el.
Pero como cuando Cristo resucitó igualmente por la fe de las personas que creyeron en él sin condiciones, otras personas con la fuerza del signo de la Cruz, la Vera Cruz, resucitaron esta imagen de su olvido, devolviéndolo de donde no debió salir, de su capilla de al lado de las personas que lo quieren y que abrazando su nueva Cruz ha vuelto para engrandecer a una Semana Santa, un pueblo y en particular a la Hermandad de la Vera Cruz del Jueves Santo, que abrazando el símbolo de la Cruz de Cristo quieren continuar con esa ilusión que el año 1.816 pusieron unos hombres y que otros en el año 2.006 han culminado. Atrás quedan esos años que en la noche del Jueves Santo se quedaba solo en el camarin, esperando el regreso de las imágenes que todo el año estaban a su lado y que desfilaban una a una en procesión por las calles de Baena, ahora junto a ellas va también él, olvidando los 190 años de espera y soledad pasados, dándose a conocer a ese pueblo de Baena que deseaba verlo en procesión, descubriendo una imagen de gran belleza y sencillez, reflejando en su cara la satisfacción de una ilusión cumplida.
Gracias a todas esas personas que con su apoyo han ayudado a ver realizado un sueño deseado, a todos los que en la procesión espontáneamente y durante el recorrido aplaudían al paso del Cristo, signo inequívoco del apoyo que daban a todos los hermanos de la Hermandad de la Vera Cruz llenándoles el corazón de emoción y recibiendo aún más fuerza para continuar con esa ilusión, que comenzó hace 190 años 1.816-2.006. Vecinos dar garacias
Vicente Ariza Cubero.