D. Diego Fernández de Córdoba, y su esposa Doña Francisca de Zúñiga, fueron los fundadores del Convento de Madre de Dios, hace ya la friolera de cinco siglos. 500 años que la Comunidad Dominica ha estado contemplando y orando por nuestro pueblo. Y esto es precisamente lo que durante todo este año de 2010 van a celebrar. Como inicio de los actos de tan importante efeméride, ayer a las 17,30, y mágicamente rodeados de nieve, se celebró una solemne y emotiva eucaristía en Madre de Dios, concelebrada por D. Jose Antonio Segovia, varios padres dominicos y los párrocos de la localidad, y a la que asistieron las comunidades religiosas de Baena, Ayuntamiento y Cofradías.
Muy emotiva fue la homilía de D. Jose Antonio en la que rememoró el objeto de la Fundación del Convento. Además de hacer ver que es imprescindible el servicio a los demás para poder llamarse Cristiano, nos recordó la necesidad de volver nuestras miradas hacia la comunidad de Madre de Dios para acompañarlas y apoyarlas como asi ha sido a lo largo de los siglos.
Nuestra más sincera felicitación a las Madres Dominicas por este 500 aniversario.














Aquellos que no asistimos por diversos motivos, nos perdimos una oportunidad preciosa de compartir con las Madres Dominicas de Baena esta celebración en su iglesia, que podría ser un poquito más grande, pero desde luego imposible más bonita.
Al entrar en la Iglesia de Madre de Dios, después de mucho tiempo sin apenas acordarte de que ellas siguen allí, uno tiene la sensación del reencuentro con ese querido amigo que te pregunta ¿cómo estás? ¿qué tal te van las cosas?… Tenemos que vernos más a menudo, cuéntame, ponme al día de tu vida…
De manera callada y humilde, su oración nos envuelve a todos desde allí arriba. Seguro que habéis visto la silueta del convento en lo más alto de nuestro pueblo. A modo de pararrayos, como le escuché hace tiempo a Don Juan… A modo de ángeles de la guarda diría yo…
Dios las bendiga, y permita que nos acompañen muchos años.
Y a nosotros, que nos encienda de vez en cuando la lucecita que nos recuerde que están donde siempre… para ofrecer una oración por ellas… y para insistirles “…Madre, ¿cómo se encuentran? ¿qué necesitan?…”. Seguro que en algo podemos ayudar, que la Providencia Divina a veces necesita un empujoncito de nuestra parte.
Como siempre, con todos los repetos, ni nombrar a la Agrupación Coral de Baena, que cantó la misa.
Bastante bien por cierto, ayudando a darle grandiosidad al acto en una fecha importante para nuestro pueblo y con un día “de perros”.
Ok… queda dicho