Nos gustaría compartir con todos vosotros uno de los documentos gráficos mas antiguos conocidos sobre la Semana Santa de Baena, es el articulo fechado el 11 de Mayo de 1935, publicado en la revista Estampa de Madrid. Por su interes, hacemos una transcripción del mismo, asi como unos pequeños comentarios de lo relatado en él.

Inédito: Semana Santa de Baena en Revista Estampa el año 1935

Inédito: Semana Santa de Baena en Revista Estampa el año 1935

Inédito: Semana Santa de Baena en Revista Estampa el año 1935

Se puede descargar el artículo completo desde aquí (pdf).

A continuación el texto íntegro del artículo de la Revista Estampa:

REVISTA ESTAMPA
11 de Mayo de 1935
“DOS MIL JUDIOS TOCAN EL TAMBOR”
Los Judíos de Baena
Redactor: Cesar de la Rosa
Fotografías: Marina
Fuente. Biblioteca Nacional de España

- ¿Otro “Chatito”?…..
- Venga…..Por una vez…..No quiero cometer esta indelicadeza, tan imperdonable entre ustedes, de desprecias un “chato” de vino – de “sol embotellado”, según los clásicos – a un andalúz que convida en su pueblo a un forastero.

- Y que no es rico ni ná, que digamos, esta solera -paladea espaciosamente Emilio, el corresponsal de Ahora en Baena, que es quien nos invita.

Mire usté -agrega-; a mi no me gusta beber. Me paso el año casi sin probarlo. Pero, al llegar estas fiestas de Semana Santa, es inevitable, si no la jumera, por lo menos alegrarse un poco. Los hermanos de las distintas cofradías nos encontramos en las calles, y, convidá va, convidá viene, pues…….. que nos pasamos el día elogiando a las hermandades, a las fiestas de Baena, a los tambores.

- Usted, ¿A que cofradía pertenece?
- ¿Otro “chatito” Ande hombre… Esto no hace daño, y, además, no lo tienen ustedes por Madrid.
- Vaya por el “chatito”….
- Mis simpatías se van tras los judíos colinegros… Pero yo no puedo salir con ellos….. Como soy también de la centuria romana, ¿sabe usted?…. Por eso no voy a poder acompañarle como sería mi deseo. Y lo siento….. Pero el deber de cofrade es lo primero de todo.
- No se preocupe…. Pero digame, ¿que es eso de los judíos colinegros?
- Pues una de las dos hermandades mas numerosas de Baena. La otra es la de los coliblancos. Aquí como en casi todos los pueblos que celebran la Semana Santa, estamos divididos en dos bandos, que se tiran a deguello, los de arriba (los coliblancos), y los de abajo (los colinegros). Raro es el año que no se rompen tambores en las cabezas de algunos hermanos….. Bueno, esto sucede ya a última hora…., cuando el “sol embotellado” comienza a aflojar las cabezas.
- Riñas entre paisanos…..
- ¡Que quiere usté!… Familias conozco yo en que dos hermanos no se hablan desde que cogen el tambor hasta que pasa la Semana Santa……. ¡Como cada uno es judío de distinta cofradía! Y ahora estamos muy bien…… Antes era cuando esto tenia color: el desfile. Al crusarse los dos rivales junto a la muralla, y por si “nosotros redoblamos mas fuerte y mejor que vosotros” u otra bobada sin importancia, se entablaban violentas disputas, que concluían siempre a farolazos.
- ¿A farolazos?
- A gorpes hombre….. mejor dicho, a lansasos, por que entonces los judíos de Baena iban armados de lansas.

DOS MIL TAMBORES QUE SUENAN

¿Imagina ustéd, lector, el estruendo de dos mil tambores que redoblan frenéticos a un tiempo, siempre al mismo compás, con un sonido ronco, monótono?….. Dos mil tambores que no cesan de sonar un momento durante cinco dias. Que los encuentra ustéd en el hotel, en la calle, en el café; que le persiguen por todas partes con el zumbar de millones de abejorros….

Pues ésa es una de las más queridas y respetadas tradiciones de los baenenses. La mejor prueba de afecto que se les puede dar es oir con agrado la “música” de los judíos.

Aman tanto las cosas de su patria chica, que muchos de ellos -un jefe de estación, un notario, abogados- abandonan sus ocupaciones lejanas o el ritmo de su vida social para asistir a las fiestas y confraternizar con los hermanos populares, colgándose un tambor al cinto y calándose el casco de judío.

Refieren con orgullo esta anecdota.

En 1870, el marqués de Portago, retenido en Paris por negocios, no pudo asistir a la Semana Santa…. Y cual no sería su sorpresa cuando al entrar al comedor oyó al camarero tabalear sobre una mesa el toque de llamada de los judíos.

- ¿Tu eres español, muchacho? -preguntó
- Si señó… De Baena, en la provincia de Córdoba….
- Pues ole tu gracia, paisano….. En un momento me has hecho recordar toda la alegría de nuestra tierra….. Desde hoy no eres para mi el camarero, sino un amigo.
- ¡Quizá exageran un poco como andaluces!….
Pero en lo que no hay exageración ninguna es en afirmar que en Baena, desde las dos de la madrugada del Miercoles Santo hasta las doce de la noche del Domingo de Resurrección, no cesa un momento, de día o de noche, el batir de los parches de los tambores de los judíos que tienen entablada una pugna para ver quien consigue más ruido.
- La Semana Santa de Baena -nos dice- es “la semana de no poder entenderse con nadie”, a menos que se hable a gritos….. Y aún así, resulta dificil muchas veces.

TODOS TAMBORILEROS

Todos -viejos y jovenes, niños y ancianos, padres e hijos- ponen todo su afán en golpear furiosamente los tambores. Sus afanes del momento se llenan con tan pueril regocigo.
Los niños nacen aqui sabiendo redoblar…. Fijese en este chaval; cuatro años no cumplidos; oigale ahora….¡Redobla, Jose Luis!
Y el niuño agita furiosamente sus bracitos para arrancar a la caja sones conocidos…¡Qué encanto!….

Mañana es el desfile. Verá usted cerca de dos mil judios uniformados (los blancos y los negros), cada uno con su correspondiente tambor, que no cesará de sonar hasta que el excesivo esfuerzo hinche las manos y las muñequas de los cofrades… Uno de los mayores orgullos de muchos baenenses es poseer un buen tambor, que se hereda en las familias como una joya preciosa.

..Simboliza algo el instrumento?

Creemos que no… El tambor se entronizó en las hermandades judias cuando un alcalde, desoso de acabar con los espectaculos poco edificantes de las batallas de cruse durante el desfile, suprimió a las cofradías el uso de las lansas o cualquier otra arma semejante…. Alguien quizá, recordando una costumbre de Hellin, propuso se adoptara el tambor…., que también se convirtió en arma ofensiva y andando el tiempo. Eso es todo.

JUEVES SANTO, PENITENTES EN LA MEDIANOCHE

A las tres y media de la tarde del jueves, cuatro hermanos de cada grupo recorren las calles de Baena “recogiendo” a los cofrades que deambulan con sus tambores por las lazas, los cafés o las tabernas….. Durante las procesiones no se trabaja.
Ya reunidos, el hermano mayor dirige la marcha, da ordenes a los “cuadrilleros” -cargo que pasa de padres a hijos, y entre cuyas obligaciones primordiales figura la de invitar a desayunar a sus soldados la noche del jueves al viernes y mantener el “fuego redoblatino” de los cofrades, órdenes que ellos transmiten s sus judios. Y las hermandades comienzan el recorrido de las estaciones, por itinerarios distintos…., para no encontrarse y evitar disgustos.
Al finalizar esta obligación sagrada desfilan todos por el Llano, ante medio Baena (la otra mitad es la alistada en las cofradías)….
Marchan primero los colibancos -tambor al cinto, chaqueta de paño rojo (?), adornada con cintas o bordados, un casco francés, con visera de alza, y que se exorna con una cola de crin blanca y surmontado por vistoso airón de plumas- Acompañan a la cofradía un rey (Herodes), la Mozuela (Pilatos) y cuatro “evangelistas”.
Siguen después los judios arrepentidos (con sus tambores enlutados y opacos), las cofradias del Santo Entieero, el Cristo de la Sangre, Maria Magdalena, Padre Jesús Nazareno, Verónica (todos con túnica y capirote de ritual), la centuria romana, los sayores y los doce apóstoles. Y cierran el desfile los colinegros con sus cientos de judios y correspondientes rey y figurones.
Por la noche sale una procesión acompañada por los amos de la calle, los judios, que meten todo el ruido de tambores posible. Y allá, en la madrugada, cuando los cuerpos de los cofrades sienten imperiosa necesidad de descanso, la genta más pacifica recorre las estaciones y puede verse la estampa bella y emotiva de unas penitentes, tal vez jóvenes, vestidas con moradas túnicas -más de diez hemos podido contar-, que, cargados con una cruz de madera y alguna hasta con “grillos” en los pies, recorre con fe profunda los sagrarios de Baena, ubicados en las calles empinadas y dificiles de esta bella y pintoresca ciudad mora, que se construyó en las estribaciones de una montaña….
De no ayudarlas a caminar algunos familiares, sus cuerpos delicados rodarían indefectiblemente sobre los guijarros que empiedran las callejas…………..

EL CUADRILLERO DE LA QUINTA Y LA COFRADÍA “DEL LITRO”

A las dos de la madrugada, los judios de la quinta cuadrilla colinegra, los mismo que hacen todos los demás en sus respectivos “cuarteles”, se reúnen a almorzar con su jefe, el abogado baenense don José Gan, entusiasta defensor de las fiestas de su pueblo y prototipo del andaluza simpático, amable y creyente.
Los cofrades, por el cansancio o por el abuso del “sol embotellado”, están derrengados… Pero hay que volver a la brecha. Las procesiones esperan.
El desayuno es un alto en el camino. El tambor aguarda… Tien que oirse su voz muchas horas aún.
-En las primeras horas de hoy -dice un judio- tenemos que hacer una procesión que dura hasta las cuatro de la tarde; a las seis, otra hasta la mañana siguiente, y el domingo, la tercera, que se prolonga hasta las diez de la noche.
-Y todo esto sin poder dejar el tambor….
-Ni un solo momento. Ese es nuestro orgullo.
-Pues ya necesitan ustedes resistencia.
-Por eso encontrará usted natural que pidamos ayuda al vinillo andaluz…, aunque sin llegar a la exagerada costumbre de los “profetas”, hasta hace poco en vigor.
-¿…?
-Casi nada….¡Que las convidás de esos cofrades se hacian en copas de un litro de cabida.
El chocolate, las tostadas, los dulces, el aguardiente, circulan generosamente, prodigados por el “cuadrillero” de la quinta. Las conversaciones se animan, mientras los negros se tambalean.
-Por poco no dejamos entrar a San Pedro en la iglesia… Empezaron a empujar los
coliblancos y……
-Esta tarde nos “embotellaron” en el Llano para deslucir nuestro desfile….
-No sé por qué me parece que el año que viene va a haber cruse… Si; por que sino, se van a creer otra cosa.
- El año que viene sucederá lo que este; que todo acabará e paz -dice el “cuadrillero”.
-Andá. Pero si hoy han quedado tres tambores y una cabeza rotos… Al rey blanco le han desnudado en la calle, y luego le han metido en la cárcel…
- Los cruses se han acabado para bien de todos…Ya los ve usted -me indica don José Gan-; alegrillos, animosos, desafiadores… luego. Sien embargo, cuando dentro de unas horas vayan a encargarse de los pasos para llevarllos en procesión, todos cumplirán su deber con entusiasmo y sin dar notas ridiculas.

Las tres y media -dice un judío-. A la calle… Ya van los otros camino de la iglesia…

Los tambores invaden la noche. Nadie duerme sosegado en Baena la Semana Santa, porque los judios son los amos del ruido y lo prodigan a placer.

“AUTOS SACRAMENTALES”

El Viernes Santo, además de las tradicionales y conocidas procesiones de los pasos, se celebran unos ingenuos “autos sacramentales”, que resultan pintorescas estampas de la Pasión. Véase el desarrollo de algunas.

El paso.- El sonar de unas trompetas representa la inspiración divina. Al oirlo, los evangelistas se apresuran a escribir las doctrinas de Cristo, que un judío intenta destruir; pero los evangelistas se lo impiden en un precioso juego.

La venta de Jesús.- Dos judios depositan frente al sagrario una bandeja de plata, en la que arrojan unas monedas de dos pesetas como precio de Iscariote.
A judas le parece poco.
Otra moneda. Y se repite el juego.
Y a la tercera (los treinta dineros), Judas acepta. Pero al ir a coger el dinero, los judios intentan evitarlo. En que lo consigan o no está el resultado del juego; se gana o se pierde.
Hace dos años, el Judas se guardó las monedas según caian en la bandeja, en la que no se juntaban nunca los treinta dineros….
Hasta que el fariseo se enfadó y dijo:
-Oye, tú; no te consiento que te lleves mi dineto a mansalva. Vámonos al círculo, y si quieres, nos jugamos una partida de giley. El que gane, pa él….

También se hacen el “Prendimiento” y el “Paraiso” donde Adán muerde la manzana, y después se la guarda en un bolsillo, para ir dándole bocaditos durante la mañana…..

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Hace días que pasó el domingo de Resurrección…. Pero a mi me siguen zumbando en los oídos el sonar ronco, seco y monótono de los tambores judíos……..

César de la Rosa

Y ahora, los comentarios al artículo realizados por Juan Carlos Roldán:

Juan Carlos Roldán Sillero

Comentarios y análisis del articulo titulado “DOS MIL JUDIOS TOCAN EL TAMBOR”
Editado en la Revista ESTAMPA del día 11 de Mayo de 1935
y redactado por Cesar de la Rosa con fotografías de Marina.

Lo primero en destacar es la fecha en la que se redacta el artículo, 11 de Mayo de 1935, recién pasada la Semana Santa, en un contexto histórico y político muy singular y especial para las manifestaciones religiosas. Esta fecha entra en total contraposición a lo manifestado por D. Miguel Fuentes en la “Memoria de las principales actividades relacionadas con la Semana Santa durante los años 1931 al 1939”, recogida en el libro tercero de las actas de la Cofradía de del Santo Cristo de la Sangre y Vera Cruz, y que literalmente dice así,

“Por los años 1935 y 1936 no hubo ningún culto externo, celebrando los judíos algunos misereres.”

Como se podría explicar entonces la publicación de este artículo, con todo su contenido si no se habían celebrado cultos ni procesiones en 1935, evidentemente y dando toda la credibilidad a D. Miguel Fuentes, cofrade muy destacado y formal de la Semana Santa y por otra parte notario de la localidad, no cabria mas que decir que tanto la información y las fotografías son de años anteriores.

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FOTOGRAFIAS

Fueron insertadas cinco fotografías, en la primera podemos ver una imagen de la turba de la colablanca. Con toda probabilidad esta foto fue tomada en la tarde del Jueves Santo, durante los momentos previos del desfile de estaciones, podemos observar como se ven miembros de otras dos hermandades en la foto, el cuadrillero aún lleva chaleco y corbata, algunos miembros de la turba llevan como plumero unos que antiguamente se hacia de lana.

En la segunda fotografía, se ven algunos judíos de la colanegra, hay que destacar los bordados de las chaquetas, y los adornos incrustados en los aros de los dos tambores, sobre todo el de segundo plano. En las dos fotografías de judíos, blancos y negros, podemos observar la perfecta uniformidad, al igual de la calidad de los elementos en aquellos años.

En la tercera foto, podemos observar a tres judíos, dos de primer plano y uno en segundo, tomando unos chatos de vino en uno de los descansos. El colinegro, a pesar de llevar buena chaqueta y buen casco labrado, porta un plumero parece ser de papel o plástico.

Una de las más curiosas es la cuarta fotografía, esta subtitulada como que son evangelistas, aunque evidentemente no esa así, este caso refleja a los Profetas, de fondo podemos observar a algunos miembros de la Hermandad parece ser que de los Nazarenos. Hay que destacar dos cosas, la primera este tipo de traje es muy parecido, sino igual al que aún sigue la corporación, y segundo, la peluca en lugar de ir pegada al rostrillo iba directamente en la cabeza del cofrade.

Es la quinta fotografía la que nos refleja el ambiente y cantidad de personas que había congregadas en el Llano, se ve en primer plano a los Enlutados, seguidos de la Hermandad de la Soledad, igualmente esta fotografía fue tomada en el recorrido de Estaciones, se puede apreciar el antiguo urbanismo de la plaza, donde se observa que donde está hoy día Cajasur había un bar. o taberna con alguna mesa en la puerta

ARTICULO

En la primera parte el articulista recrea una conversación con un cofrade, en ella se ve perfectamente reflejada la idiosincrasia de nuestra Semana Santa, aspectos, que hoy día perduran, aunque en el tema de rivalidad si que se ha suavizado bastante las posturas. Evidencia y alude en la conversación la separación de las colas, cada una en su “territorio”, cuando nos dice “estamos divididos en dos bandos, que se tiran a degüello, los de arriba (los coliblancos) y los de abajo (los colinegros)”, también nos recuerda los tiempos del famoso cruce de ambas colas durante el desfile de estaciones, evidenciando que en esa época esa costumbre ya se había perdido, igualmente nos recuerda el tiempo en que los judíos portaban lanzas. “Y ahora estamos muy bien…… Antes era cuando esto tenía color: el desfile. Al crusarse los dos rivales junto a la muralla, y por si “nosotros redoblamos mas fuerte y mejor que vosotros” u otra bobada sin importancia, se entablaban violentas disputas, que concluían siempre a farolazos.
- ¿A farolazos?
- A gorpes hombre….. mejor dicho, a lansasos, por que entonces los judíos de Baena iban armados de lansas.”

En el segundo párrafo nos describe el estruendo generalizado de los tambores, por todo el pueblo, en todos sitios, también el hecho de que esta costumbre estaba arraigada en todos los estamentos sociales. También hace referencia a una famosa anécdota ya conocida del Marques de Portago en París.

El tercer párrafo, encabezado por “todos tamborileros”, tras reseñar de nuevo la importancia del tambor en Baena, nos desvela algo muy importante, y es el motivo que argumenta un cofrade de la desaparición de las lanzas y el uso generalizado del tambor, y lo achaca a la prohibición del alcalde motivado por las riñas o enfrentamientos durante el famoso “cruce”, sin duda alguna temiendo un desenlace fatal entre miembros de ambas colas, nos lo relata así:

“El tambor se entronizó en las hermandades judías cuando un alcalde, deseoso de acabar con los espectáculos poco edificantes de las batallas del cruse durante el desfile, suprimió a las cofradías el uso de las lansas o cualquier otra arma semejante…. Alguien quizá, recordando una costumbre de Hellín, propuso se adoptara el tambor…., que también se convirtió en arma ofensiva y andando el tiempo. Eso es todo.”

Sería interesante investigar dicha afirmación, y que sin lugar a dudas si fuera así tuvo que quedar reflejada o constar en algún tipo de bando o normativa del Ayuntamiento en años anteriores a 1935.

En su cuarta parte, nos describe especialmente la tarde del Jueves Santo, el desfile de estaciones y la importancia de la figura del Cuadrillero. Nos narra como ambas colas desfilan por separado y por itinerarios distintos para no encontrarse, “Y las hermandades comienzan el recorrido de las estaciones, por itinerarios distintos…., para no encontrarse y evitar disgustos.” Sigue una relación de varias Hermandades, dicha relación carece de orden ni sentido, pues faltan muchas y mezcla hermandades blancas y negras, por otra parte nada extraño que le suceda por la complejidad y estructura de la Semana Santa Baenense. Lo que deja claro que las dos colas, al término de las estaciones, pasan por el Llano. Es en la segunda parte de este párrafo donde de nuevo describe algo desconocido e intrigante, nos apunta la existencia de una Hermandad y un acto que si bien es muy parecida a la actual Cofradía de Xto. Cristo del Perdón (Silencio) no es la misma, pues la actual esta fundada en 1962, llevan habito de otro color y realizan un Vía crucis, en 1935 esta Hermandad iba visitando las Estaciones, nos lo cuenta así.

“Y allá, en la madrugada, cuando los cuerpos de los cofrades sienten imperiosa necesidad de descanso, la gente más pacifica recorre las estaciones y puede verse la estampa bella y emotiva de unas penitentes, tal vez jóvenes, vestidas con moradas túnicas -más de diez hemos podido contar-, que, cargados con una cruz de madera y alguna hasta con “grillos” en los pies, recorre con fe profunda los sagrarios de Baena, ubicados en las calles empinadas y difíciles de esta bella y pintoresca ciudad mora, que se construyó en las estribaciones de una montaña….
De no ayudarlas a caminar algunos familiares, sus cuerpos delicados rodarían indefectiblemente sobre los guijarros que empiedran las callejas…………..”

El quinto texto es especialmente entrañable, pues en el hace alusión a D. José Gan famoso y carismático cuadrillero de Judíos de la quinta de la colanegra, tristemente asesinado al año siguiente durante la contienda civil. No solo hace referencia a el, sino que pone en sus labios algunas frases que muestran perfectamente el nivel de dicha figura.

“A las dos de la madrugada, los judios de la quinta cuadrilla colinegra, los mismo que hacen todos los demás en sus respectivos “cuarteles”, se reúnen a almorzar con su jefe, el abogado baenense don José Gan, entusiasta defensor de las fiestas de su pueblo y prototipo del andaluza simpático, amable y creyente.”

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“-Por poco no dejamos entrar a San Pedro en la iglesia… Empezaron a empujar los
coliblancos y……
-Esta tarde nos “embotellaron” en el Llano para deslucir nuestro desfile….
-No sé por qué me parece que el año que viene va a haber cruse… Si; por que sino, se van a creer otra cosa.
- El año que viene sucederá lo que este; que todo acabará en paz -dice el “cuadrillero”.
-Andá. Pero si hoy han quedado tres tambores y una cabeza rotos… Al rey blanco le han desnudado en la calle, y luego le han metido en la cárcel…
- Los cruses se han acabado para bien de todos…Ya los ve usted -me indica don José Gan-; alegrillos, animosos, desafiadores… luego. Sien embargo, cuando dentro de unas horas vayan a encargarse de los pasos para llevarlos en procesión, todos cumplirán su deber con entusiasmo y sin dar notas ridículas.”

Para terminar, nos hace una breve descripción de algunos de los “pasos” de nuestra Semana Santa, pasos que han perdurado al paso de lo siglos y que aún siguen ejecutándose, aunque hay que destacar algunas frases como las siguientes.

“El sonar de unas trompetas representa la inspiración divina”

“La venta de Jesús.- Dos judíos depositan frente al sagrario una bandeja de plata, en la que arrojan unas monedas de dos pesetas como precio de Iscariote.”

Es un valioso testimonio el recogido en este articulo, nos traslada a otra época, y salvando las lógicas distancias en el tiempo, nos muestra una Semana Santa muy parecida, prácticamente igual a la que hoy celebramos. También nos desvela aspectos desconocidos y nos apunta nuevas vías de investigación para descubrir las tradiciones primitivas y precursoras de las que hoy vivimos.